viernes, 30 de mayo de 2014

Especial Apocalypse. Génesis, naturaleza y psicología.



Después de leer nuestra reseña sobre la reciente película “X-men: Days of future past” estamos seguros que fueron corriendo a verla, y si son verdaderos fanáticos de las películas Marvel esperaron sentados en la sala 10 largos minutos viendo los créditos y esperando la siempre sorprendente escena final. Pues bien, este artículo se refiere totalmente a dicha escena y al personaje que la protagoniza: En Sabah Nur, mejor conocido como Apocalypse.



Decidimos realizar un artículo especial sólo para Apocalypse debido a su mórbida y perversa naturaleza, un digno invitado a nuestro blog así que disfrútenlo.


Iniciemos dando una descripción de la escena: La primera imagen que tenemos muestra un único fondo de arena, lo que nos indica el escenario donde ocurre: el desierto, y más precisamente Egipto. La cámara  se dirige a espaldas de una silueta humana cubierta hasta la cabeza por un largo manto, con los brazos extendidos y siendo adorado por un sinnúmero de personas, mientras todos al unísono claman ¡En Sabah Nur!, dando la primera referencia del personaje que vemos. Al mismo tiempo, mientras se escuchan los clamores del pueblo, se mueven grandes cantidades de piedra construyendo lo que parece ser una pirámide. La cámara continúa su movimiento mostrando por fin el rostro del personaje principal, el cual es delgado, bien definido… y totalmente azul. Al fondo de la escena se logran percibir las sombras de cuatro jinetes montados en sus caballos. Fin de la escena.



Emocionante, ¿No les parece? Y totalmente desconcertante sino están familiarizados con las historietas de los X-men y con las noticias que los productores de Marvel ofrecen sobre su próximo proyecto.

Es sabido gracias al director de “Days of future past”, Bryan Singer, que la secuela de ésta se titulará X-men: Apocalypse y tendrá como villano principal al mutante con este nombre, por lo tanto era de esperarse que la escena final antes descrita dé paso a los hechos que se desarrollarán en la siguiente película, pero… ¿Quién es Apocalypse y qué tiene que ver el antiguo Egipto con la reciente historia de X-men? He aquí las respuestas.




Todo parece indicar que Apocalypse es uno de los mutantes más poderosos del Universo Marvel. Esto debido al primer hecho de que sencillamente es inmortal, lo que lo hace prácticamente inmune a cualquier poder humano y/o mutante que se interponga en su camino. Pero no sólo es inmortal, la estructura molecular de su cuerpo le otorga la capacidad de auto-regenerarse ante cualquier indicio de envejecimiento o herida, de hecho, tiene la capacidad de manipular su masa muscular, y sus capacidades físicas. También cuenta con capacidad de adaptación ante cualquier ambiente desfavorable, telepatía y telequinesis. Además posee inteligencia sobrehumana y gran capacidad de estratega militar. ¿Poderoso, no?

El personaje de Apocalypse fue creado por Louis Simonson y Walter Simonson, apareciendo por primera vez en X-factor Vol. 1 #5, en 1986. Al igual que todos los villanos de los hombres X desea destruir a la humanidad y conquistar el universo, tiene una sed de venganza inigualable y cuenta con todos los recursos necesarios para hacer lo que desee. De hecho en algún momento logra cumplir sus sueños de gobernar a la humanidad estableciendo su poder en la ciudad de Nueva York, en un universo alterno donde Xavier nunca existió y Magneto dirige a los Hombres X. Toda la historia está narrada en la serie de comics titulada “La era de Apocalipsis”,  de la cual no hablaré en esta ocasión.



Deseamos enfocar nuestra atención en la génesis del personaje (nótese el oxímoron), su naturaleza y su psicología, para dar una respuesta sobre lo que creemos del porqué fue elegido para culminar con la actual trilogía de X-men.

Como lo mencionamos anteriormente,  Apocalypse aparece por primera vez en 1986, pero no fue hasta 1996 cuando el personaje adquiere historia y profundidad gracias a la mano del guionista Terry Kavanagh y los ilustradores Adam Pollina, Mark Morales, Harry Candelario y Chris Lichtner, quienes crean una serie en cuatro tomos titulada, “El origen de Apocalypse”.




La historia se sitúa 3000 años A.C. en el apogeo del imperio Egipcio.

En una tribu nómada, nace un niño con una deformación física tan grave que es despreciado y abandonado por todos los miembros de la tribu. El niño, contrario a su mortal destino, es encontrado y protegido por Baal, un sacerdote y jefe de la tribu conocida como Los jinetes de las arenas.
El tiempo pasa, el niño es ahora un joven y aunque dócil, fuerte y ágil, es despreciado por su deformidad física, el único que lo protege es su padre adoptivo: Baal. Mientras tanto Egipto es gobernado por el Faraón Rama-Tut, un extraño visitante llegado de las estrellas que rápidamente ganó el miedo y el respeto del pueblo egipcio. Este visitante es en verdad un viajero del tiempo, y antiguo enemigo de superhéroes como los Vengadores, y los Cuatro Fantásticos (estos últimos tienen un pequeño cameo en la serie).

Rama-Tut, quien conoce el poder de Apocalypse, decide encontrarlo y convertirlo en su heredero, sabiendo muy bien que es mejor tenerlo como aliado que como enemigo. El faraón ordena a su siervo, Ozymandias, a encontrar al joven En Sabah Nur. Ozymandias se dirige a su misión asesinando a toda la tribu de Los jinetes de las arenas, aunque sin lograr su cometido.




Mientras tanto, el anciano Baal cuenta a su hijo la historia de cómo llegó el faraón de las estrellas y el miedo que éste tiene a él. Baal le hace prometer que cumplirá la profecía marcada, la cual dice que En Sabah Nur gobernará el Universo.

Tras la muerte de Baal, En Sabah Nur, lleno de rabia jura vengarse del Faraón, culpándolo de la muerte de su padre y yendo tras él. Su destino le hace llegar al centro de la ciudad conociendo a Nephri, hermana de Ozymandias y prometida del Faraón. Ella, quien al inició se siente atraída por él y por su incomparable poder, más tarde lo desprecia al mirarlo al rostro y conocer su deformidad. Él Lleno de rabia, y con toda su humanidad destruida sufre la transformación que lo llevaría a revelarse como Apocalypse, el fin de todo. Su capacidad de destrucción incrementa al límite y sólo con un poco de suerte el Faraón logra escapar de su furia, regresando a su tiempo real, mientras Apocalypse destruye la ciudad entera. Cuando el pueblo se inclina ante él, los rechaza y desaparece en la llanura, comprendiendo que mientras el resto del mundo es pasajero, él se mantendrá por siempre.



La historia escrita por Kavanagh refiere que Apocalypse no sólo es el más poderoso de todos los mutantes sino, de hecho, el primero de ellos, de allí el interés que el Faraón muestra hacía él y su poder. Apocalypse, al explotar todo su potencial se refiere a él mismo como el inicio de una nueva raza que dominará el mundo: los mutantes. A pesar de esto, el Apocalypse creado por estos artistas no tiene el desmesurado placer de controlar ni a los de su raza, mucho menos a la raza humana. Su principal incentivo es la venganza, mostrando un lado más complejo del personaje. El rechazo por parte de su familia y más delante de la mujer que ama, le hacen convertirse en un ser lleno de odio y de rencor. La muerte del único ser que lo comprende se convierte en el último punto de su proceso de evolución hacia la criatura que el resto del mundo temería en adelante.

Esta capacidad de sentir dota al personaje de una característica peculiar, lo humaniza, ya no es sólo el monstruo que destruye sólo porque puede hacerlo, ni el villano antagonista que aparece sólo para secundar y reforzar el poder “de los buenos”, ahora es un ser humano, con las pasiones de todo hombre, con una venganza justificada y con un único medio para lograrlo: la destrucción.




Hecho similar compartido con Magneto, el cual se denomina a él mismo como “El monstruo de Frankenstein”, Con la única esperanza de que aquello que vivió y que relata en “Magneto Testament” (Greg Pak, Carmine Di Giandomenico, Matt Hollingsworth) no vuelva a suceder.

La naturaleza cada vez más humana de los “villanos” nos permite ver una realidad distinta los aspectos éticos y morales. Los actos que lleva a cabo Apocalypse tienen una referencia inmediata en su aspecto mental, y es tal la complejidad de la estructura psíquica del personaje que a lo largo de la historia En Sabah Nur no realiza muestras de su poder más que en un par de ocasiones.



Cada vez más comúnmente nos encontramos en el cine mayores referencias de la justificación de los antagonistas sobre sus actos, los mayores exponentes de ésto son, por ejemplo, Bane (The Dark Knight Rises, 2012) interpretado por Tom Hardy y el propio Magneto (X-men:days of future past, 2011) interpretado por Michael Fassbender.

La elección de Apocalypse como el último villano de la trilogía de X-men es quizá debido a la complejidad de tal personaje.  Bryan Singer ha declarado que la última película contendrá grandes escenas de destrucción, siendo la mayor de todas las producciones anteriores de Marvel en cuanto a este aspecto. Esperemos que unido a esta destrucción, los productores, guionistas y director logren capturar la esencia de En Sabah Nur/Apocalypse.

Es claro que la próxima película, programada para mayo de 2016 no se basará en “El origen de Apocalypse” (aunque tome algunas referencias necesarias) debido a que la película está protagonizada por “los buenos”. Todo parece indicar que la película retomará más aspectos de la serie “Era del apocalipsis”, se situará en los años 80´s e incluirá la aparición de varios mutantes jóvenes. Veamos qué nos depara el futuro y manténganse en sintonía para próximos eventos, mientras tanto, continúen disfrutando del arte y la cultura y compártanos sus opiniones, quejas, sugerencias…

Buenas lunas.












lunes, 26 de mayo de 2014

Days of future past. Arte secuencial y adaptación cinematográfica

El año es 2023, un muy reducido grupo de personas con habilidades especiales huye constantemente de poderosas armas financiadas por el gobierno que han destruido a la mayor parte de la humanidad, en pocos años dichas armas, los centinelas, exterminaron a un sin número de mutantes y humanos creando una de las mayores destrucciones del universo Marvel.




Me refiero por supuesto, al inicio de la última película del grupo de mutantes dirigido por Charles Xavier: “X-men: Days of future past”, en la cual se combinan la destrucción total del planeta y la nostalgia del encuentro entre grandes amigos y entrañables enemigos.

Y es que ¿a quién no le gustan los viajes en el tiempo y las paradojas físico-temporales que éstos desencadenan? Los productores de Marvel lo saben y por eso decidieron tomar la idea original de la historieta creada por Chris Claremont e ilustrada por John Byrne en 1980 y llevarla a la pantalla grande. La idea es simple, un homicidio desarrollado en los años 80´s (en el comic) a cargo de un grupo de mutantes conlleva a una serie de eventos desafortunados que culmina con la destrucción de toda la humanidad a cargo de los centinelas; por lo tanto, y antes de que lo anterior sea inminente, los hombres X deciden enviar a un personaje al pasado para combatir a este grupo de mutantes y evitar el asesinato, cambiando así el rumbo del futuro.

La historia, publicada en los números 141 y 142 de Uncanny X-men, gira en torno al viaje que realiza la conciencia de Kitty Pride a su cuerpo joven en 1980 para evitar el acontecimiento catastrófico, mientras en el año 2013, sus amigos mueren uno a uno a cargo de los centinelas. El desenlace “usando un cliché: solo el tiempo lo dirá”.




En la película, recientemente estrenada a cargo de los estudios FOX, el personaje encargado de salvar el futuro/presente no es otro sino Wolverine (Hugh Jackman). El cual viaja a 1973, 10 años después de los acontecimientos sucedidos en “X-men: First class” (2011). Para reunir a los jóvenes Charles Xavier/Profesor X (James McAvoy) y Erik Lensherr/Magneto (Michael Fassbender) y detener a Raven Darkholme/Mystique (Jennifer Lawrence) del asesinato a Bolivar Trask (Peter Dinklage) científico que realiza experimentos con mutantes para perfeccionar su más reciente arma anti-mutante “Los centinelas”.





Las cosas se complican, el joven Charles ha perdido la fe,  Wolverine tiene un pequeño incidente encontrándose con un futuro enemigo, lo que le hace perder el control, y Magneto decide que la única manera de librarse del futuro desolador es eliminando definitivamente a su antigua compañera Mystique.

Dichos nudos en la trama y la constante referencia a personajes y acontecimientos futuros y pasados tanto reales como propios del universo Marvel, así como un diseño de efectos especiales y de personajes característicos de dicha industria, hacen de la presente, una de las mejores historias que se han narrado en el cine de mutantes y superhéroes.

Sin embargo, y como todas las adaptaciones que se han hecho de los mutantes en la pantalla grande, tiene grandes problemas que han causado intrigas al por mayor. Y es que la falta de explicaciones sobre cómo fue que el Profesor X revive y reúne de nuevo al equipo (nos deberá bastar únicamente la escena post-créditos de X-men: The last Stand, 2006, en la cual la Dra. Moira McTaggert aparece, en lo que simula una sala de cirugías, con un paciente recostado que la llama por su nombre y ella responde sorprendida nombrándolo Charles), o de cómo fue que Magneto recuperó sus poderes (la única referencia se muestra en el último minuto de X-men: The last Stand, cuando Erik, sentado en una banca del parque, logra mover un poco una pieza de ajedrez), generaron una incertidumbre y constante búsqueda de respuesta que, lamentablemente, nunca llegó.

El otro gran problema se ha vuelto constante en las películas de X-men, la poca inclusión y falta capacidad que le dan a mutantes que en las historietas llegan a desarrollar incluso papeles principales. Es decir, ver a Bishop (Omar Sy) utilizar su magnífico poder, sólo un par de veces, o a Warpath (Boo Boo Stewart) sin mostrar el más mínimo poder durante su lucha contra los centinelas, es realmente deprimente (nos queda únicamente esperar a que los productores se animen a elaborar un Spin-off de cada uno de los que pasan casi desapercibidos en la película).




Sin embargo, la ausencia de protagonismo de tales personajes se ve recompensada con la gloriosa aparición de un mutante sin nombre pero que, según corren los rumores y secretos a voces, se trata de uno de los hijos de Magneto, así es… Quicksilver (Evan Peters), quien, desde mi punto de vista realiza una de las mejores escenas de la pelicula justo después de la fuga de Magneto de la prisión del Pentágono por el presunto homicidio del presidente (y mutante) J. F. Kennedy.



Discursos motivacionales, amistades reunidas de nuevo, conflictos familiares resueltos, destrucción del país norteamericano, y un final post-créditos sencillamente apocalíptico le dan al público un evento que no se puede dejar de ver… Disfrútala y comparte tu mirada con nosotros.

Esto es cinefilia.



PRESENTACIÓN. Arte: Amor y perversión.



Artefilias abre sus puertas virtuales y les da la más cordial de las bienvenidas a este mundo de amor por el arte y la cultura expresada en todas sus modalidades.

Sírvete de disfrutar y compartir con nosotros tus más fervientes sueños y anhelos, añoranzas y deseos del mundo artístico, vive con nosotros  las perversiones de este mundo mórbido y alucinante. 

 Pretendemos ver el arte como una perversión, aquello que nos crea una realidad alterna, incomprendida, que nos aleja de lo consciente para llegar a niveles máximos de placer, impulsándonos a romper con las costumbres dadas, llevándonos incluso al instinto de destrucción que imperativamente tiene toda llegada a este universo digital, esto es, a la crítica. Así es que estamos dispuestos a aceptar las críticas, la destrucción para construir nuevos universos y nuevas realidades. 

El amor y la filia que tenemos hacia el arte nos han unido para construir este camino, abordemos juntos esta nave en compañía de las bellas musas que guían y guiarán nuestros caminos y nos harán disfrutar más el viaje por esta realidad.